#sherules (#ellamanda) es un anuncio que Netflix emitió hace unas semanas durante la retransmisión de los premios Emmy con la voz de Robin Wright, la actriz protagonista de House of cards , explicando diferentes maneras de ejercer el poder. El spot nos muestra con imágenes de sus principales series, que son muchas y muy buenas, cómo mandan las mujeres que las protagonizan.

 

Mientras las actrices de Hollywood se siguen quejando de que no hay buenos papeles para ellas más allá de ser novias, esposas, madres, objetos a rescatar o floreros, las cosas están cambiando en la antigua caja tonta, convertida ahora en la televisión lista.

Por eso, un gran número de estrellas de Hollywood se está pasando, aunque sea ocasionalmente, a la TV. La propia Robin Wright, Wiynona Rider, Glenn Close, Sally Field, Jessica Lange, Naomi Watts, Emma Stone, Drew Barrymore, incluso la gran Meryl Streep va a protagonizar una miniserie con J. J. Abrams.

Este proceso de empoderamiento femenino televisivo sigue dos caminos. Por un lado tenemos las series de éxito concebidas desde el principio para protagonistas femeninas. Es el caso de Damages, The Good Wife, Orange is the New Black, Girls, Homeland o, por citar una reciente de Netflix, Jessica Jones, que ofrece un punto de vista femenino y diferente (si es que ambas palabras no son sinónimas) sobre el universo de los super héroes.

El segundo camino son series corales, o incluso algunas  protagonizadas por hombres, que poco a poco van siendo “secuestradas” por personajes femeninos. La popular Juego de Tronos, una serie coral, aunque muy masculina, ahora, en sus últimas temporadas, ve cómo sus principales personajes femeninos -Cersei, Sansa y Daenerys- toman el control de la historia. En el caso de House of Cards; concebida como vehículo de lucimiento para Kevin Spacey, vemos como Robin Wright ha competido con él temporada tras temporada, hasta igualarle en protagonismo (y sueldo, por cierto), Y si hablamos de una serie de culto como Mad Men, protagonizada por un hombre, en realidad habla del mundo femenino y sus personajes más fuertes son mujeres.

¿Por qué se está produciendo esa “feminización” de las series? Pues porque el cine comercial se ha orientado hacia los adolescentes (que son los que van al cine), apostando por la espectacularidad. Pero la TV, sobre todo la de pago, invierte en calidad para capturar el público más exigente que ha sido abandonado por el cine. Ahí, en esa búsqueda de calidad e interés, encontramos la respuesta.

Al director de cine Joseph L. Mankiewicz (autor de Carta a tres esposas o Eva al desnudo) un periodista le preguntó por qué siempre dirigía películas protagonizadas por mujeres. Mankiewicz respondió más o menos: Los hombres son físicamente más fuertes que las mujeres. Por eso, cuando un hombre tiene un problema, lo soluciona a puñetazos. Una mujer no puede hacer eso, de modo que cuando tiene un problema se ve obligada a resolverlo dando un rodeo. Y ese rodeo es mil veces más interesante que el mejor de los puñetazos.

10 octubre, 2016|Cultura, Noticias|

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